domingo, 3 de octubre de 2010

Victoria pacífica en silencio





GUINGUINBALI  LAURA GALLEGO

El Aaiún | 01/10/2010

 “En silencio se pueden decir muchas cosas, nosotros estamos mostrando al mundo cuál es nuestra respuesta ante la represión”. Salir a la calle, con las bocas tapadas, cogidos de la mano, y ejemplificar esa lucha pacífica que el pueblo saharaui está -y ahora más si cabe- decidido a llevar hasta el final. Ennaama Asfari lideró anoche en El Aaiún una protesta histórica, que dejó a la policía marroquí sumida en otro tipo de silencio: el del desconcierto.

Habituados a recibir golpes en cada acto de reivindicación, aunque no sea más que dar la bienvenida a un grupo de activistas, los saharauis reivindicaron esta vez mucho más que nunca sin decir una palabra.

Ante la atenta mirada de los observadores internacionales y de más de un centenar de agentes de policía -que tenían cercada la vivienda desde el comienzo de la tarde preparados para la violenta recepción habitual- quien sí habló fue Ennaama. “Hoy tenemos testigos importantes, ya habrá tiempo de sacar las banderas a la calle, porque el derecho de autodeterminación es irrenunciable. Pero con este silencio estamos diciendo mucho más, estamos denunciando la represión a la que nos somete el Gobierno de Marruecos, la falta de libertad, la violación de nuestros derechos”. Se dirigía a los 94 manifestantes que, tapada la boca con esparadrapo y entrelazadas las manos, le contemplaban desde el suelo. Pero le escuchaban también, atónicos, todos los agentes de policía cuyas caras, porras, puños y botas, muchos saharauis conocen bien.

La sensación, en palabras de Carmelo Ramírez, consejero del Cabildo grancanario y apostado frente al grupo, era la de “caminar por un alambre”. Existía un fuerte temor entre los activistas de encontrarse con la respuesta habitual. Pero allí sentados, sin incumplir ley alguna y lanzando un mensaje al mundo, el acabar dentro de la casa o en un calabozo era, en ambos casos, una victoria.

Y como tal la celebraron. Después de quince largos minutos alumbrados por los constantes flashes de muchos de los agentes, el grupo -con los brazos alzados y haciendo la señal de victoria- pero en el mismo silencio con el que había bajado a la calle, entró de nuevo en casa. Y se desató la emoción contenida: entonces sí, todos los saharauis concentrados allí para esperar a la tercera delegación que regresaba de Argel se fundieron en abrazos, gritos, cánticos, llantos. La temperatura era sofocante, pero ellos, dijo Ennamma, se sentían “un paso más cerca de la independencia” y por tanto, más libres.
Es la primera vez, según insistieron mucho los líderes más veteranos, que un acto por `la causa saharaui' acaba no sólo sin heridos, sino tal y como ellos quieren. Que se desarrolla de principio a fin sin intervención del “enemigo”. Y pone en evidencia, al entender de quien ayer se encargó de liderarlo, “que la lucha pacífica puede tener una importancia equiparable a la que tuvieron las armas”. Ahora se exploran nuevas vías, y la de anoche, desde luego, supo a “batalla ganada”.

Según dijo Ramírez cuando le pidieron que tomara la palabra, recuperada cierta calma, ha habido varios motivos de celebración durante la semana que él y otros observadores como el actor Willie Toledo han pasado en los territorios ocupados. “Impresionado y conmovido”, mencionó, entre otros, haber logrado que 72 activistas salieran para participar en la Conferencia Internacional sobre el derecho a la resistencia celebrada en Argel; que todos, en la ficha policial que se entrega en el control del aeropuerto, pusieran saharaui en la casilla de 'nacionalidad' y Sahara Occidental donde dice 'país'. Detonante, cabe recordar, de la expulsión de Aminatu Haidar e inicio de la huelga de hambre que protagonizó en Lanzarote. Y sin que esta vez, haya pasado nada. Y por encima de todos, “haber salido a la boca del lobo con la valentía que lo han hecho”, les dijo.

Y aunque el éxito se deba, según los observadores, fundamentalmente a su presencia -“sin testigos, hoy, otro gallo hubiera cantado”, reflexionaba después alguno de ellos- para los saharauis es un trozo del camino que ya no se puede desandar. “Habéis demostrado que contra la lucha pacífica, contra un grupo de hombres en silencio, no hay reacción; el Gobierno de Marruecos se ha quedado sin respuestas porque los regímenes violentos sólo las tienen ante la violencia”, proclamó por su parte Toledo.

Con el dedo todavía dolorido por la golpiza que la segunda delegación recibió en el aeropuerto, el actor y activista se dirigió a los presentes para agradecerles “el privilegio de haber compartido un día histórico”. “Nos habíais encogido el corazón durante muchos años; pero ahora, después de estos días, nuestro corazón se queda aquí con vosotros”, les dijo. Una frase que podría resumir el sentir que expresaban también los demás observadores, algunos de los cuales se han apostado también en la puerta en los dos recibimientos anteriores para ejercer de “escudos humanos” y reprimir a la policía.

No era fácil conseguir que nadie alzara la voz; que mujeres como Sultana Jaya, quien recibió un picotazo con una jeringuilla en la mencionada golpiza, por ejemplo, no lanzaran una proclama contra quienes denuncian como sus “verdugos”. Y cualquier consigna a voz en cuello habría desbaratado los planes. Pero con un emocionante discurso previo, Annaama logró que dentro de la casa, mientras fuera se manifestaban una parte, los demás se mandaran callar unos a otros al menor ruido. Porque callados también se sumaban al mensaje: podrán estar cansados de esperar a que la ONU aplique sus propias resoluciones, de vivir en la última colonia de África y que países como España o Francia se alíen con las tesis del colono; de escuchar hablar de un referéndum que no llega. Pero, en las calles de El Aaiún, no se han cansado de luchar. Ni de hacerlo pacíficamente.

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Considera un 'triunfo' que los 73 saharauis llegarán a El Aaiún

Europa Press | Santa Cruz de Tenerife 1 de octubre de 2010

El actor Guillermo Toledo ha reprobado el "abandono total" por parte del Gobierno central del que han sido objeto al menos 15 observadores españoles de los derechos humanos desplazados a El Aaiún para custodiar a 73 activistas saharauis en su regreso desde Argel.

Toledo, en declaraciones a los medios a su llegada al aeropuerto de Tenerife Norte, ha lamentado que la primera comunicación que tuvieron los observadores con el Gobierno de España fue la noche en que fueron agredidos por la policía marroquí y fue con el administrador de la Casa de España en Marruecos, Mariano Collado, que les advirtió de que la policía marroquí les iba a "partir la cara".

En esta tesitura, el actor ha señalado que más tarde habló con una persona del gabinete del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que le aseguró que contaban con el apoyo "incondicional" del Ejecutivo aunque no estaban en disposición de "mandarles tres F16 para protegerles".

A juicio del actor "cuando llevamos 48 horas corriendo peligro sin haber cometido ningún delito en el Sáhara Occidental nos parece una vergüenza el abandono total del Gobierno español". Además ha reiterado que el Ejecutivo marroquí sume a los saharauis en el "terror y eso se llama terrorismo".

Desde esta premisa, ha opinado que los países que no hacen nada al respecto son "cómplices y colaboradores necesarios del terrorismo de Estado que Marruecos ejerce contra los hermanos y hermanas saharauis".
'Triunfo'

Guillermo Toledo ha relatado además que después de las agresiones un centenar de activistas saharauis participaron en una protesta silenciosa, con la boca tapada con esparadrapo, una actitud que "dejó a la policía desconcertada". "Era un nuevo método de lucha que ha dado resultado, fue un silencio conmovedor que duró unos 30 minutos", ha agregado.

Ante el peligro de que "los matones de la policía marroquí" cargaran contra ellos, los activistas se disolvieron para evitar represalias. A juicio del actor se trata de un "triunfo", tanto la manifestación silenciosa, como conseguir que 73 activistas saharauis, a su regreso de Argel, entraran en El Aaiún poniendo en su tarjeta de entrada que eran de nacionalidad saharaui y "sin recibir prácticamente un golpe". Es, ha agregado, "la victoria más grande que han cosechado en estos días".

Toledo ha concluido subrayando que "Marruecos está perdido, no tiene nada que hacer porque no hay ni un solo país que respalde sus políticas en el Sáhara Occidental". El actor ha añadido que "no hay vuelta atrás, la independencia del Sáhara está aquí, podremos disfrutar del derrocamiento del régimen criminal de Marruecos".

Antecedentes
El actor Guillermo Toledo denunció el miércoles 29 de octubre, haber sido víctima de agresiones por parte de policías marroquíes cuando custodiaba la llegada de un grupo de 25 activistas saharauis al aeropuerto de El Aiún, que regresaban de una conferencia sobre derechos humanos en Argel. Estos agentes también agredieron con "patadas y puñetazos" a varios saharauis que se encontraban en el aeropuerto.

Toledo y el consejero del Cabildo de Gran Canaria y presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara (FEDISSAH), Carmelo Ramírez, formaron parte de una comitiva de observadores de los Derechos Humanos que permanecieron en el Sáhara Occidental desde el lunes 27 de octubre para custodiar a 73 activistas saharauis que participaron en una conferencia en Argel.










Comunicado de prensa Resistencia Saharaui

El Aaiún, Territorios Ocupados por Marruecos en el Sahara Occidental. 30 de septiembre de 2010

Hoy llegaba, desde Argel, el tercer grupo de Activistas Saharauis por los Derechos Humanos a la ciudad del Aaiún, en los Territorios Ocupados por Marruecos en el Sahara Occidental.

Un grupo de observadores se desplazó al aeropuerto para recibirlos mientras otros aguardaban en la vivienda de Lemjeyied, en la calle Skeikima, para celebrar la recepción de bienvenida, tal y como se ha hecho en estos días pasados. 

Ante la inminente llegada de este último grupo, amigos y familiares se han reunido dentro y fuera de la vivienda de recepción, pero la policía marroquí no ha hecho esperar su violenta respuesta agrediendo a Hassan Daha al que le han fracturado un brazo. También Sultana Jaya ha sido nuevamente golpeada por fuera de la casa de Sidahmed Mjayed, Presidente del Comité de Recursos Naturales, en la misma calle.

Después de que llegara el tercer coche, se vivió un momento de gran tensión cuando la policía no dejaba acceder a la casa algunos saharauis y observadores. Finalmente todos pudieron entrar.

Esta noche ha acontecido un hecho único en la historia de la lucha del pueblo saharaui. Los manifestantes saharauis han cambiado hoy su estrategia. Un grupo de cien personas ha salido a la calle de uno en uno silenciosamente, sin banderas, agarrados de los brazos con sus bocas selladas por un esparadrapo y se han sentado delante de 200 policías con los dedos levantados en señal de victoria durante media hora. Sidahmed Mjayed ha leído un comunicado en hassaní y acto seguido se ha sentado junto al resto de manifestantes. La policía no ha respondido a pesar de las declaraciones de uno de los observadores a Resistencia Saharaui, en las que contaba que se notaba en sus caras de odio las ganas de intervenir. "Hay 200 hombres, algunos de verdad con rostros desencajados", relataba el observador español Juan. "Los saharauis nos dan a todos una lección de como llevar su lucha pacífica", continuó.

La sentada pacífica terminó con una gran victoria con la que el pueblo saharui demostró con el silencio y su postura no violenta, el deseo de recuperar su tierra. Los saharauis han celebrado con gran emoción y entusiasmo esta victoria.

Desde Resistencia Saharaui compartimos la alegría por este gran logro ya que representa un gran paso en estos 35 años de dura represión y violaciones a los derechos humanos. El hecho de hoy resulta una vez más, una muestra de la enorme dignidad y el carácter del pueblo saharaui.

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El actor, que ejercía de observador internacional, denuncia que el responsable de la Casa de España amenazó a sus compañeros

M. Á. Montero / SANTA CRUZ DE TENERIFE
EFE  01/10/2010

A su llegada al aeropuerto norte de Tenerife, el actor Guillermo “Willy” Toledo ha denunciado el “maltrato” del Gobierno hacia los observadores internacionales desplazados al Sáhara occidental. Según ha relatado en la terminal de pasajeros del aeródromo, el responsable de la Casa de España en la zona, Mariano Collado, puso en aviso a los observadores sobre la violencia de la policía marroquí. “Este señor, a los compañeros que estaban en el aeropuerto esperando a los activistas, les dijo: ‘Que sepáis que esta noche la policía marroquí os va a partir la cara’”, ha narrado Toledo.

El actor ha explicado que consiguió hacerse con el número de teléfono de un miembro del gabinete del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para contarle lo sucedido. “Hablé con él, le dije lo que nos había transmitido su empleado en el Sáhara occidental, y lo primero que escuché fue una sonora carcajada y que había sido simplemente una bravuconada”, ha detallado el actor, quien ha añadido que, más allá, el representante del gabinete del Ministerio le espetó que “no tenía la potestad para mandarnos cuatro F-16 para protegernos”. Eso sí, seguidamente, y siempre según la versión del activista cercano al Polisario, una secretaria del gabinete Moratinos le reiteró el apoyo del Gobierno “a todos los españoles allí situados”.

Toledo, que ha vuelto a denunciar la violencia y vejaciones a las que los cuerpos de seguridad del reino alauí someten a los saharauis, que aseguró haber sufrido en carne propia estos días, no tuvo así reparo alguno a la hora de acusar al Ejecutivo de “cómplice” de terrorismo de Estado. “En el Sáhara occidental, se está produciendo el más despreciable de los terrorismos de Estado, y los países que amparan o silencian esas actitudes son cómplices, con lo cual el Gobierno es cómplice y colaborador de ese terrorismo de estado”.

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La cántabra Maite Lorenzo fue agredida, como el actor Guillermo Toledo, cuando actuaba como observadora internacional en el aeropuerto de El Aiún

DIARIO MONTAÑES  01.10.10  

«¡Están empujándoles y les insultan. Esto es una vergüenza!». Al otro lado del teléfono, gritos en árabe impiden escuchar con claridad a Maite Lorenzo, una vecina de Santander de 58 años, trabajadora del Servicio Cántabro de Empleo, que se encuentra en El Aaiún como observadora internacional. En el lenguaje coloquial, como 'escudo humano' para proteger a los activistas saharauis que regresan de Argel después de participar en una conferencia sobre los derechos humanos. En el momento en el que este periódico se puso en contacto con ella, cerca de doscientos policías marroquíes y decenas de colonos enviados en autobuses por el Gobierno rodeaban la casa donde un grupo de 18 españoles -entre ellos Maite, su marido Luis Valor y el actor Guillermo Toledo- recibieron al último grupo de estos activistas.

El de ayer fue el último de una serie de incidentes que comenzó el pasado miércoles en el aeropuerto de El Aaiún. Como relata Maite, los observadores españoles se encontraban allí para «impedir una represalia» de los más de doscientos policías que custodiaban el regreso de uno de los grupos de activistas. En un momento dado, dos mujeres saharauis fueron retenidas por la policía en el control de pasaportes y les incautaron objetos personales.
«Vi a Guillermo Toledo sacar el móvil para grabarlo y, en ese instante, varios policías se abalanzaron sobre él, le tiraron al suelo y le empezaron a pegar patadas y puñetazos. Yo me acerqué y entonces cuatro agentes me cogieron de brazos y piernas, me levantaron en el aire e intentaron meterme en un furgón. Forcejeé con ellos hasta que vino un superior y les dijo que me soltaran. Hay orden de no tocar a los españoles para dar imagen de que allí no pasa nada», cuenta Maite.

Estos policías, según la versión de los españoles allí presentes, también agredieron con «patadas y puñetazos» a varios saharauis que se encontraban en el aeropuerto, como el activista Mohamed Mayara, quien recibió puntos en la cabeza y en el labio, y Sultana Jaya.

«Otros cinco o seis policías se dirigieron a un chaval saharaui, al que también comenzaron a golpear. Decidí tirarme encima del chaval para protegerlo», explicó Toledo. Este joven fue atendido después por una ambulancia, aunque no quiso ingresar en un hospital por «miedo».

Insultos en árabe
Este relato de los hechos también fue confirmado por el consejero del Cabildo de Gran Canaria y presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara (Fedissah), Carmelo Ramírez, otra de las personas que conforman el grupo de observadores internacionales en El Aaiún.

Tras lo ocurrido en el aeropuerto, todos fueron a una casa donde la Policía les retuvo hasta las dos de la madrugada. Centenares de agentes rodearon la manzana y cortaron las calles con furgonetas y coches. «Hacía mucho calor dentro y, si salíamos al portal para tomar el aire, los policías nos tiraban piedras, huevos y escupitajos. Esto es el mundo al revés», denuncia Valor. A esa hora, Maite y Luis, miembros del colectivo Cantabria por el Sahara, consiguieron salir de la casa para ir al domicilio de otro activista, donde pernoctan hasta que regresen a Santander, el próximo 9 de octubre.

«Por cada uno de nosotros nos seguían diez policías. Uno de ellos se acercó y me empezó a gritar en francés si sabía hablar árabe. Le dije que no y, entonces, empezó a insultarme», relata Maite. Para los saharauis es todavía peor. «A ellos les amenazan diciéndoles que los españoles nos iremos pronto pero ellos se quedarán allí», explica esta activista cántabra.

Maite ha realizado numerosos viajes a los campamentos saharauis, pero es la primera vez que está en 'territorio ocupado'. «Nunca había vivido nada parecido. Siempre había oído cosas sobre lo que pasa aquí, pero cuando lo vives en primera persona se te quedan los ojos a cuadros. Es espantoso, es un estado policial», señala.

Mientras, Marruecos instó ayer a los observadores internacionales a no «inventar historias» sobre supuestas agresiones de la Policía marroquí contra activistas en el Sahara Occidental, y pidió que se demuestren con pruebas las denuncias al respecto. «La credibilidad política tiene unas condiciones. Decir cualquier cosa es cubrirse de ridículo. Es muy fácil afirmar que la Policía ataca. Hay que demostrarlo con pruebas», dijo en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo y ministro de Comunicación, Jalid Naciri.

Todo esto sucede al mismo tiempo que Marruecos y el Frente Polisario deciden iniciar una nueva ronda de conversaciones directas el próximo lunes 4 de octubre en torno al contencioso del Sáhara Occidental, reveló ayer el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos.




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